La etiqueta de caducidad, con la fecha correcta, sin contar días.
Un arroz cocido del día, una bechamel, un táper de carne picada: toca el producto, la fecha de caducidad se calcula, la etiqueta sale de la impresora o la escribe con rotulador. En ambos casos, el registro guarda quién etiquetó qué, a qué hora y hasta cuándo.
Sin tarjeta. Basta una tableta Android normal; la impresora es opcional.
La caducidad secundaria, exacta cada vez y con prueba
En cuanto un producto se abre, se descongela o se elabora, la fecha del fabricante deja de valer. Es su cocina la que fija la nueva fecha límite, y la que tiene que poder demostrar que lo hace.
Lo que pide la normativa
El sistema de autocontrol APPCC, exigido por el Reglamento (CE) 852/2004, debe fijar cuánto dura cada elaboración o cada producto abierto: es la fecha de caducidad secundaria. Las guías de buenas prácticas del sector manejan D+3 para la mayoría de productos abiertos y elaboraciones propias, y menos para natas, salsas con huevo o carne picada. Cada táper en la cámara tiene que llevar esa fecha, legible.
El problema del rotulador y del rollo
Se cuentan los días de cabeza y se falla por uno. La etiqueta escrita a mano se corre, el táper sin fecha se queda al fondo de la cámara, y nadie sabe quién lo filmó ni cuándo. El rollo de etiquetas en blanco no deja rastro: nada demuestra que la norma se cumple.
Lo que cambia con Tracito
Cada producto tiene su duración. Un toque, y la fecha límite se calcula desde hoy. Varios productos seguidos, y una sola validación con el nombre y la hora. Impresa por Bluetooth o escrita a mano, cada etiqueta deja una línea en el registro, que saca en PDF cuando quiera.
Ajustar una vez, etiquetar en tres toques
La idea de Tracito: los productos y sus duraciones se ajustan al principio, y después el equipo solo toca y valida. Ninguna fecha que escribir, ningún cálculo durante la mise en place.
Sus productos, con su duración
Al empezar, ya hay una lista de 29 productos ordenada por familia: embutidos, quesos, salsas, verduras, carnes, pescados, platos cocinados, pastelería, huevos. Arroz cocido D+3, camembert D+5, carne picada cruda D+1, asado cocinado D+3: cada producto lleva los días que se conserva una vez abierto o elaborado.
Cambie una duración si su plan APPCC indica otra, añada sus elaboraciones propias (el sofrito, el alioli, la masa de croquetas) y quite lo que no hace. Todo se cambia después desde la tableta o desde su espacio en línea.
Etiquetar: tocar, la fecha se calcula, validar
Durante la mise en place, quien esté en cocina toca un producto de la lista o lo busca por su nombre, ajusta el número de etiquetas con − y +, y pasa al siguiente. La fecha límite se calcula desde hoy: una bechamel D+3 hecha el 10 de septiembre lleva «Caducidad 13/09/2026». Tres productos, y una sola validación con el nombre de la persona y la hora.
La tableta funciona sin red: en la partida de frío o dentro de la cámara, las etiquetas se guardan en la tableta y salen solas en cuanto vuelve la conexión. Varias tabletas y móviles pueden usarse en la misma cocina, cada una con su impresora o sin ella.
El registro se escribe solo
Cada lote validado pasa al registro del módulo: hora, nombre, producto, fecha de caducidad calculada, número de etiquetas y cómo se hizo la etiqueta, impresa o «sin imprimir (fecha con rotulador)». Nada se borra: una línea anulada sigue visible, tachada, con quién la anuló y cuándo.
El registro se exporta en PDF o se envía por correo electrónico, para el periodo que elija: el día, la semana, el mes, el año o dos fechas. Si un táper plantea dudas, en diez segundos sabe quién lo etiquetó y con qué fecha.
Dos opciones, según su cocina
Alérgenos en la etiqueta: marca una vez los alérgenos de cada producto y a partir de ahí se imprimen solos, sin nada más que rellenar al etiquetar. Útil para la comida para llevar, las bandejas de catering y los bufés.
Seguimiento de caducidades en curso: cada día, la tableta lista lo que llega a su fecha según las etiquetas hechas, para marcarlo cuando el producto se tira o se gasta. Una ayuda para la vuelta por la cámara de la mañana, que activa o no.
Lo sabe, sin abrir la cámara
- El día en una pantalla. Lo que se ha etiquetado hoy, quién, a qué hora y, si la opción está activada, lo que llega a su fecha y aún no se ha retirado.
- Un aviso cuando algo se desvía. Cualquier no conformidad anotada en la tableta, en este módulo o en otro, llega a su móvil con la persona y la acción realizada. Usted elige las horas de silencio.
- El modo Inspección. Entregue la tableta al inspector de sanidad: una vista de solo lectura, todos los registros fechados, las no conformidades del periodo, el expediente completo en PDF. Las etiquetas del mes están ahí, con su fecha y su nombre.
- El balance por correo. Cada lunes y a principio de mes: lo hecho, lo que faltó y lo fuera de rango, módulo por módulo.
- Desde su espacio en línea. Los mismos registros, la lista de productos y sus duraciones, varios establecimientos, un asesor invitado en modo lectura.
Con o sin impresora, a su ritmo
La impresora: la Gprinter GP-2120T, por Bluetooth
Tracito imprime en la Gprinter GP-2120T, una impresora térmica de etiquetas en rollo, vinculada a la tableta por Bluetooth: sin cable, sin red que instalar. La empareja una vez en «Mis impresoras»; puede declarar varias, una en la partida de frío y otra en pastelería, y elegir cuál imprime. Es la única impresora compatible: si va a comprar una, que sea esa.
Sin impresora: la fecha con rotulador
¿Todavía sin impresora? La tableta calcula la fecha, usted la escribe con rotulador en el film o en la etiqueta en blanco, y toca «Registrar sin imprimir». El registro anota la etiqueta como «sin imprimir (fecha con rotulador)»: la prueba está, el gesto es el mismo. Muchas cocinas empiezan así y compran la impresora más adelante.
Duraciones que siguen su plan APPCC
Las duraciones propuestas son las habituales de las guías del sector en España; un establecimiento en México recibe las de la NOM-251, uno en Estados Unidos las del FDA Food Code. Puede acortar o alargar producto por producto: una nata montada a D+1, un salchichón a D+30. Cada etiqueta conserva la duración vigente ese día, aunque la cambie después.
Una tableta para todo el equipo
Sin cuenta ni contraseña por persona: cada uno elige su nombre al validar, y ese nombre es el que figura en el registro. El «+» al final de la lista añade a un recién llegado en dos segundos, la noche que entra un extra. Varias tabletas y móviles se usan en la misma cocina, y cada una ve las etiquetas de las demás.
Las respuestas detalladas están en el centro de ayuda
- ¿Cómo funcionan las etiquetas de caducidad?
- ¿Cómo añado un producto o cambio su vida útil?
- ¿Qué impresora necesito y cómo la conecto a la tableta?
- ¿Cómo trabajo sin impresora?
- ¿Cómo hago que los alérgenos salgan en la etiqueta?
Todas las preguntas del módulo: centro de ayuda › Etiquetas de caducidad.
Sus táperes con la fecha correcta desde la próxima mise en place
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